Con la llegada de esta temporada se vienen un buen número de carreras de muchos kilómetros. Si te tienta correr alguna, acá te pasamos consejos para prepararla.
Para comenzar sería conveniente correr tiempos superiores a los 40 minutos en los que se empieza a trabajar la resistencia.
La constancia es el cimiento principal sobre el cual debemos edificar nuestro plan de entrenamiento.
Escuchá tu cuerpo, no corras nunca con dolor. Es mejor descansar tres días que estar parado un mes.
La elongación mejora el rendimiento, los estiramientos son un entrenamiento oculto que hace que evitemos futuras lesiones. Si conseguimos que los músculos sean cada vez más elásticos, lograremos recuperarnos mejor de los esfuerzos.
En la preparación de las carreras de mucho volumen, hay que invertir tiempo. Cada diez días salir a correr a ritmo suave un par de horas seguidas, hará que nuestros músculos se acostumbren a la sensación de estar mucho tiempo corriendo.
Hacer un plan de entrenamiento semanal que conste de:
Una suave carrera de aproximadamente 40/60 minutos en los que dotarás a los músculos de la capacidad de resistencia adecuada para alcanzar tu objetivo.
Series de velocidad que te ayudarán a ir consiguiendo ese punto de explosividad necesario para los cambios de ritmo.
Ejercicios de fuerza
Descansos de uno o dos días por semana. Estos son tan importantes como salir a correr.
Elegí la carrera de verano que más te guste, armá tu plan de entrenamiento y cruzá la meta; Así cada temporada tus desafíos serán más grandes.