Algunas veces juegas los 90 minutos, otras tienes un papel secundario.Pero cuando Ribery saltó a la cancha con la camiseta del Bayern, ocupó el centro del escenario.
Un libre directo letal supuso el tercer tanto de los campeones alemanes, que terminaron goleando por 5 tantos a 1. A algunos jugadores les basta un segundo para marcar la diferencia.
Artillería pesada
14 septiembre 2009
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