Pep Guardiola lo ha ganado todo como jugador: Ligas, Copas del Rey y la primera Copa de Europa del Barça. Como entrenador, su trayectoria es vertiginosa. Después de ascender al equipo juvenil, se hizo cargo del Barcelona en junio de 2008. Desde entonces todo han sido éxitos. Líder destacado de la Liga, el Barcelona ha demostrado un dominio apabullante en la Champions League y según muchos no hay equipo que juegue mejor en Europa.
Hace unos días nos sentamos con Pep para hablar de fútbol. Pocos saben más que él.
¿Qué motiva a un jugador a entrenar intensamente?
Básicamente el deseo de mejorar, el amor a lo que uno hace. Si no hay pasión es imposible. Y el deseo de ir un poco más allá, de mejorar, de hacerlo mejor.
¿Y cuál es tu papel como entrenador a la hora de motivar a los jugadores, no sólo para jugar, sino para entrenar?
Yo creo que no hay recetas mágicas. Cada día es un día diferente, cada jugador es especial. A cada jugador hay que hablarle de una manera diferente. La cuestión, la maravilla del entrenamiento es encontrarle el punto a cada uno.
Tú tienes fama de ser un entrenador que usa el balón en los entrenamientos. ¿Qué ventajas ves a entrenar con el balón en lugar de hacer un entrenamiento más físico?
Es que eh al final hay que entender a qué jugamos, simplemente jugamos al fútbol. Entonces todos los entrenamientos tienen que ser con el balón. Y la parte física o la parte donde hay un condicionamiento más físico, se puede hacer perfectamente con balón. Todo lo que puedes relacionar, cualquier ejercicio, cualquier cosa, siempre hay que intentar hacerlo con balón, siempre.
Jugaste en México una temporada, ¿cuáles son las principales diferencias que ves entre cómo se entrena en Europa y cómo se entrena en Latinoamérica?
He estado poco en Latinoamérica, seis meses, y encima estuve con Juan Manuel Lillo que es un entrenador español, por lo que la metodología era muy parecida. Cada país tiene su, su cultura, pero yo creo que más que cada país, cada entrenador tiene su manera de ser. Y es ahí a donde un jugador tiene que habituarse. Pero sí es cierto que en función del paí cambian las características de los jugadores. No es lo mismo, imagino, entrenar un equipo anglosajón que ir a entrenar a Suramérica.
¿En qué crees que beneficia a un jugador jugar al futbol sala o 5 contra 5?
Beneficia porque juegas en espacio reducido. En espacio grande todo tienes tiempo para pensar, en espacio reducido no. Entrenas mucho más la técnica, la velocidad en todos los sentidos y es muchísimo, muchísimo mejor.
¿Cómo dirías que ha cambiado tu visión del juego desde que eras jugador ahora que eres entrenador?
Ha cambiado mucho. Como jugador piensas solamente en ti, y como entrenador tienes que pensar en veinticinco. Tu visión es mucho más global. En el futbol al final juegas por lo que sientes, por ciertas instrucciones y vas a casa y descansas. Como técnico, el trabajo te lo llevas siempre contigo.
¿Cómo te definirías como entrenador?
No sé, es difícil. Procuro que antes del jugador haya una persona, comprender que antes de un futbolista hay un ser humano con sus inquietudes. Intento llegarle como persona antes que como futbolista. Luego cada uno tiene sus gustos futbolísticos y su manera de entrenar, que eso ya es muy, muy particular, pero la persona está siempre antes que el profesional.
Dijiste una vez, y corrígeme si me equivoco, que pensar cansa más que correr. ¿Cómo se entrena la mente?
Me refería más a crear que a pensar. Los grandes jugadores, los grandes artistas tienen que hacerlo cada día y crear cansa mucho, fatiga mucho, fatiga mucho más que el hecho de hacer veinte, treinta metros… mil veces más. El cansancio de las neuronas es mucho más intenso que el físico. Muchas veces la recuperación de un partido es mucho más fatigosa la de la cabeza que no la de las piernas. ¿Y cómo se entrena esto? Pff … con mucha atención, con entrenamientos cortos, muy intensos, donde la fatiga mental no llegue, donde todo lo que haces sea con mucha intensidad y al final el futbolista se acostumbra.
En el futbol moderno los sistemas tácticos son una necesidad, pero al mismo tiempo hay jugadores con mucho talento que sufren si están atados a una posición rígida en la cancha. ¿Cómo resuelve un entrenador ese conflicto?
PEP: Hay que conocer al jugador, convencerlo de lo que puede aportar al equipo. Tiene que saber a qué jugamos todos. No podemos, no puede haber uno o dos que vayan por su cuenta. Es decir, integrar al grupo con el individuo y al individuo con el grupo. Al final, ese es el quid de la cuestión.
Hablamos con Pep Guardiola
09 diciembre 2008
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