En un partido marcado por el juego rudo y la pasión, el Arsenal necesitaba determinación para demostrar.
Una lesión era la terrible amenaza en todo momento que distraía la atención del campo, pero mientras el partido llegaba a su conclusión, Nicklas Bendtner del Arsenal ganaba un salvavidas en la recta final.
Un penalty en el minuto 90 siempre conlleva una enorme presión, pero cuando aparte es el tiro que puede ganar el partido, las emociones vuelan alto, realmente se necesita fortaleza mental para asumir la responsabilidad de tirarlo.
Y por segunda semana consecutiva, Cesc Fábregas, se acercó a dar el ejemplo, desde el manchón de tiro, por sus compañeros lastimados, por la victoria.
Escribe la historia.
El punto de presión
02 marzo 2010
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