En el clásico de la ciudad de Milán queda demostrado que no es fácil despojar al rey de su corona, o al menos complicarle su camino al trono. El Milán lo comprobó de primera mano cuando, una vez más, sucumbió ante el Inter.
A los 10 minutos, el 'nerazzurro' ya había hecho daño. Y aunque Sneijder vio la roja antes de la primera media hora de partido, el puntero del 'calcio' no bajó la guardia y siguió tocando la puerta milanista.
La insistencia rendiría sus frutos: al 65', el 2-0 cayó para el bando azul y negro; la historia estaba escrita y el derby 'della Madonnina' ya tenía un dueño.
Ni el hecho de terminar el partido con 9 hombres, evitó que el Inter se quedase con la victoria, una victoria que lo mantiene en lo más alto de la Serie A y con su más cercano perseguidor a 9 unidades.