Cuando un equipo se mete a tu casa respaldado por una historia de elite en Europa, puedes verlo con admiración o...inspirarte y provocar su caída.
Stevan Jovetic hizo lo segundo y, con sus dos goles, demostró que no es la habilidad del oponente la que marca la diferencia. Es la tuya.
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Mientras más grandes son...
30 septiembre 2009
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