Cuando se abrió por primera vez la caja que contenía las botas de Cristiano Ronaldo en enero de 2008, se escucharon los lamentos de los defensas en todo el mundo. El jugador más en forma del planeta era ya casi imparable sin añadir ningún arma a su arsenal. Sólo necesitó 88 minutos para dejar sus Vapor naranjas grabadas en la memoria de los aficionados con su primer hat trick con el Manchester United. Cinco meses y 20 goles más tarde se convirtió en el primer extremo de la historia en ganar la Bota de Oro europea y el séptimo futbolista en siete años que se proclamaba máximo goleador de la Premier con las Mercurial.
Además de Ronaldo, Zlatan, Drogba, Robinho, Pato, Ribery y Walcott también han elegido Mercurial. La saga continúa.