Cuando parecía que Boca Juniors saldría del Polideportivo "Pueblo Nuevo" con un sólo punto en la bolsa, apareció la cabeza de Luciano Figueroa al 87'. El partido frente al Deportivo Táchira agonizaba y ahí fue que el rubio delantero, con un frentazo letal, le dio al club argentino sus tres primeros puntos como visitante en la Copa Libertadores 2009.
No fue un partido fácil para el equipo que dirige Carlos Ischia. El primer tiempo estuvo carente de emociones en ambos arcos, pero para el complemento, los venezolanos supieron resistir los constantes embates de la delantera xeneize, comandada por dos perlas de las inferiores: Lucas Viatri y Ricardo Noir.
Pero a escasos minutos del final, luego del ingreso de Luciano Figueroa y cuando el punto rescatado no sabía del todo mal, el rosarino pegó un brinco espectacular y mandó a guardar la redonda en la portería aurinegra. Silencio total en San Cristóbal.
El equipo de la Ribera no sólo se quitó de encima la maldición de 13 años sin ganar un juego de Libertadores en Venezuela, sino que, además, se colocó en lo más alto del Grupo 2 del torneo de clubes más importante del continente.
Ahí viene Boca: paso a paso, gol a gol y con un hambre de gloria que parece no terminarse nunca.
A lo Boca
05 marzo 2009
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