La última vez que España logró clasificarse para las semifinales de una competición oficial, Cesc Fàbregas ni siquiera había nacido. Así, sin presión, se dirigió a lanzar el penalti que eliminaría a los Campeones del Mundo. Las esperanzas de toda la nación estaban puestas en el jugador más joven del terreno de juego. El portero se lanzó a un lado, el balón fue hacia el otro. Los dragones han sido derrotados, los fantasmas exorcizados, las supersticiones desmontadas. Tienes 21 años y no conoces el miedo.
¿Serías capaz de marcar un penalti con 45 millones de personas pendientes de ti?
24 junio 2008
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