Cuando la mano viene torcida, la autocrítica y el entrenamiento son el mejor remedio. Después de una semana muy dura de trabajo, Boca tendrá este domingo la oportunidad de encarrilar el rumbo. Miles de almas alentarán al equipo, como siempre y los jugadores dejarán la piel por estar a la altura.
Ganar puede ser el principio de una gesta importante y Boca no deberá dejar pasar esta oportunidad.
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Levantar cabeza
20 agosto 2010