Todos los goles valen uno, es cierto, pero qué sensación distinta que es hacer un golazo. Rodrigo Palacio (TIEMPO) llenó su boca de gol después de definir exquisitamente de taco en la goleada del Genoa ante el Cagliari.
Con rendimientos cada vez más brillantes en el calcio italiano, la Joya busca un lugar entre los 23 encargados de escribir historia en Sudáfrica. Con goles de taco como el del fin de semana, tal vez consiga un pasaje.
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Un gol con mucho brillo
15 marzo 2010