Cuando la mano viene cambiada y las cosas no salen como se planean, hay que poner pecho y trabajar. En el instante en que la victoria ante el Pincha parecía cocinada, los tres puntos volvieron a escurrirse en el último minuto. El fútbol da revanchas y este miércoles, ante Vélez, el xeneize tendrá una ocasión de lujo para redimirse.
Seguinos en TWITTER / FACEBOOK
Al mal tiempo, buena cara
24 febrero 2010