Cesc (CTR360) está parado en el círculo central. Es su primer derby del norte de Londres como capitán. Su equipo gana por 1 a 0. Es hora de destruir al adversario.
Empieza el segundo tiempo. Cesc evade a sus marcadores y roba la pelota. Deja atrás a uno, dos, tres defensores. Con la pelota a sus pies, la empuja tranquilamente hasta el fondo de la red. Eso es control.
Seguinos en Twitter
Amargos enemigos, victoria dulce
04 noviembre 2009