Para Italia, con la clasificación asegurada y la mente puesta en Sudáfrica, no era fácil mantenerse por el camino de la victoria. Así se los hizo saber Chipre, que se fue arriba por 2 a 0.
Cuando la gente comenzaba a impacientarse, uno de los mejores intérpretes del campeón del mundo saltó al terreno de juego: Alberto Gilardino (T90)
Con un equipo renovado, pero siempre dándole a este último partido la importancia que se merecía, la selección italiana sentó cabeza y volvió al complemento con la tenacidad que nos tienen acostumbrados.
En 14 minutos, de la mano de Gilardino, pasaron de una derrota a una gloriosa victoria. 14 minutos para marcar la diferencia.
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El héroe de la noche
16 octubre 2009