Las Mercurial originales causaron el mismo revuelo que provoca un tiburón en un estanque lleno de peces. Ronaldo, el piloto de pruebas de las Mercurial, todavía dominaría el mundo cuatro años más tarde, cuando los nuevos Vapor se convirtieron en los botines más avanzados, surgidos una vez más del laboratorio de Nike. Y llegaban justo a tiempo para el Mundial de 2002.
Con el mundo mirando hacia Corea y Japón, el comercial del Torneo en la jaula dirigido por Terry Gilliam mostró por primera vez y de forma fugaz los tan esperados botines de Ronaldo. Los mejores defensores del mundo sintieron cómo un escalofrío les recorría la espalda al ver lo que iban a tener que enfrentar.
Ignorando el llamativo corte de pelo del Fenómeno, las miradas de los aficionados no se apartaron de sus pies. R9 estaba jugando el mejor campeonato de su vida. Ocho goles en siete partidos, dos de ellos en una de las mejores finales que se recuerda. Brasil se hizo dueño de su quinto título mundial. No había ninguna duda sobre quién resultaría elegido como el mejor jugador del mundo de 2002.
Mientras el reconocimiento de los fans de R9 todavía se dejaba sentir en todo el planeta, un tal Cristiano Ronaldo se estaba construyendo una reputación que igualaría a la del brasileño. Se puso sus Mercurial Vapor para marcar su primer gol con el Manchester United, dejando bien en claro que concederle un libre directo al borde del área era como regalarle un penal al United. Los defensores rivales no tardaron en tomar nota.
La historia de las Mercurial II - 2002
23 marzo 2009
Comments (1)