La albiceleste salió en tromba y los primeros 30 minutos fueron dignos de una fase final de la Copa del Mundo. Maxi marcó a los 8 minutos, culminando una jugada de equipo iniciada por Mascherano, y dede ese momento a la defensa esocesa le quedó poco más que rezar. Tévez tuvo ocasiones con las dos piernas. Gago violvió a aparecer asentado en el medio centro y no dio un balón por perdido. Escapadas de Lavezzi y una única intervención de Carrizo. La segunda mitad fue otra cosa: Argentina levantó el pie del pedal y controló el partido con oficio y comodiad. Ahí se acabó el partido.
La Argentina de Maradona pinta bien y las cosas sólo pueden mejorar cuando vuelva el Kun.
No hay comentarios en este mensaje