Madera de superestrella
31 marzo 2009
La última vez hablé de la importancia de contar con una superestrella en tu equipo. Pero, ¿cómo conseguimos fichar a una estrella si no podemos permitírnoslo? Resultará fácil si detectamos sus habilidades antes de que nadie más lo haga.
¿Qué es exactamente lo que caracteriza a una superestrella? En primer lugar, el talento. Una forma de identificar el talento es comprobar las estadísticas, aunque las estadísticas no lo son todo. Hay muchos jugadores que pueden engañarnos haciendo grandes partidos contra equipos pequeños.
Así que lo que deberíamos buscar son destellos de calidad en los partidos que realmente importan, como canastas que deciden partidos de playoff o robos de balón que dan la vuelta a una final en los últimos segundos. Después de todo, son momentos como éstos los que deciden las competiciones.
Además de tener calidad, nuestra potencial superestrella también debería mejorar constantemente su juego. Aunque soy de la opinión de que todos los jugadores tendrían que trabajar duro para potenciar sus habilidades, independientemente de su talento o edad, esto tiene una importancia especial en el caso de las estrellas, porque es lo que hace que un gran talento se convierta en un auténtico gran jugador.
Todo esto, por supuesto, depende de la mentalidad. El jugador con más talento con frecuencia tiende a ser el más apático. Como el talento es innato en él, no necesita trabajar tan duro para estar a la altura de los demás. Sin embargo, “estar a la altura” no debería ser su objetivo. Su objetivo debería ser superar a todo aquel que se ponga en su camino y evolucionar continuamente como jugador.
Sólo entonces podrá culminar el largo viaje desde el patio de recreo hasta la cima del baloncesto internacional.
Entrenador Messina
¿Qué es exactamente lo que caracteriza a una superestrella? En primer lugar, el talento. Una forma de identificar el talento es comprobar las estadísticas, aunque las estadísticas no lo son todo. Hay muchos jugadores que pueden engañarnos haciendo grandes partidos contra equipos pequeños.
Así que lo que deberíamos buscar son destellos de calidad en los partidos que realmente importan, como canastas que deciden partidos de playoff o robos de balón que dan la vuelta a una final en los últimos segundos. Después de todo, son momentos como éstos los que deciden las competiciones.
Además de tener calidad, nuestra potencial superestrella también debería mejorar constantemente su juego. Aunque soy de la opinión de que todos los jugadores tendrían que trabajar duro para potenciar sus habilidades, independientemente de su talento o edad, esto tiene una importancia especial en el caso de las estrellas, porque es lo que hace que un gran talento se convierta en un auténtico gran jugador.
Todo esto, por supuesto, depende de la mentalidad. El jugador con más talento con frecuencia tiende a ser el más apático. Como el talento es innato en él, no necesita trabajar tan duro para estar a la altura de los demás. Sin embargo, “estar a la altura” no debería ser su objetivo. Su objetivo debería ser superar a todo aquel que se ponga en su camino y evolucionar continuamente como jugador.
Sólo entonces podrá culminar el largo viaje desde el patio de recreo hasta la cima del baloncesto internacional.
Entrenador Messina

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